martes, 21 de julio de 2009

CHE COMANDANTE y otros poemas de Nicolás Guillén











Che Comandante






No porque hayas caído tu luz es menos alta.
Un caballo de fuego



sostiene tu escultura guerrillera



entre el viento y las nubes de la Sierra.



No por callado eres silencio.
Y no porque te quemen,



porque te disimulen bajo tierra,



porque te escondan



en cementerio, bosques, páramos,



van a impedir que te encontremos



Che Comandante,amigo.

Con sus dientes de júbilo



Norteamérica ríe.



Más de pronto



revuélvese en su lecho



de dólares. Se le cuaja



la risa en una máscara,



y tu gran cuerpo de metal



sube, se disemina



en las guerrillas, como tábanos,



y tu ancho nombre herido por soldados



ilumina la noche americana



como una estrella súbita, caída



en medio de una orgía.



Tú lo sabias, Guevara,



pero no lo dijiste por modestia,



por no hablar de ti mismo.



Che Comandante,amigo.

Estás en todas partes.






En el indio



hecho de sueño y cobre. Y en el negro



revuelto en espumosa muchedumbre,



y en el ser petrolero y salitrero,



y en el terrible desamparo



de la banana, y en la gran pampa de las pieles,



y en el azúcar y en la sal y en los cafetos,



tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron,



vivo, como no te querían,



Che Comandante,amigo.

Cuba te sabe de memoria. Rostro



de barbas que clarean. Y marfil



y aceituna en la piel de santo joven.



Firme la voz que ordena sin mandar,



que manda compañera, ordena amiga,



tierna y dura de jefe camarada.



Te vemos cada día ministro,



cada día soldado, cada día



gente llana y difícil



cada día.Y puro como un niño



o como un hombre puro,



Che Comandante,amigo.



Pasas en tu descolorido, roto, agujereado



traje de campaña.



El de la selva, como antes



fue el de la Sierra. Semidesnudo



el poderoso pecho de fusil y palabra,



de ardiente vendaval y lenta rosa.



No hay descanso.



¡Salud Guevara!



O mejor todavía desde el hondón americano:



Espéranos. Partiremos contigo. Queremos



morir para vivir como tú has muerto,para vivir como tú vives,



Che Comandante,amigo.















ODAS MÍNIMAS




Puente








¿Lejos?




Hay un arco tendido




que hace viajar la flechade tu voz.




¿Alto?Hay un ala que rema




recta, hacia el sol.




De polo a polo a una




secreta información.




¿Qué más?Estar alerta




para el duro remar;




y toda el alma abierta




de par en par.








MOTIVOS DE SON (1930)




1. Negro Bembón








¿Po qué te pone tan brabo,




cuando te dicen negro bembón,




si tiene la boca santa,




negro bembóm?




Bembón así como ere




tiene de tó;




Caridá te mantiene, te lo dá tó.




Te queja todabía,




negro bembón;




sin pega y con harina,




negro bembón,




majagua de drí blanco,




negro bembón;




sapato de dó tono,




negro bembón.




Bembón así como ere




tiene de tó;




Caridá te mantiene, te lo dá tó.












2.Mulata








Ya yo em enteré, mulata,




mulata, ya sé que dise




que yo tengo la narise




como nudo de cobbata.




Y fíjate bien que tú




no ere tan adelantá,




poqque tu boca é bien grande,




y tu pasa, colorá.




Tanto tren con tu cueppo,




tanto tren;




tanto tren con tu boca,




tanto tren;




tanto tren con tu sojo,




tanto tren.




Si tú supiera, mulata,




la veddá:que yo con mi negra tengo,




y no te quiero pa ná!








SÓNGORO COSONGO (1931)




Canto negro




¡Yambambó, yambambé!




Repica el congo solongo




,repica el negro bien negro;




congo solongo del Songo




baila yambó sobre un pie.




Mamatomba,




serembe cuserembá.




El negro canta y se ajuma,




el negro se ajuma y canta,




el negro canta y se va.




Acuememe serembó,




aéyambó,aé.




Tamba, tamba, tamba, tamba,




tamba del negro que tumba;




tumba del negro, caramba,




caramba, que el negro tumba:




¡yamba, yambó, yambambé!








Caña




El negro




junto al cañaveral.




El yanqui




sobre el cañaveral.




La tierra




bajo el cañaveral.




¡Sangre




que se nos va!








WEST INDIES LTD. (1934)




Adivinanzas




En los dientes, la mañana,




y la noche en el pellejo.




¿Quién será, quién no será?




—El negro.




Con ser hembra y no ser bella,




harás lo que ella te mande.




¿Quién será, quién no será?—




El hambre.




Esclava de los esclavos,




y con los dueños, tirana.




¿Quién será, quién no será?




—La caña.




Escándalo de una mano




que nunca ignora a la otra.




¿Quién será, quién no será?




—La limosna.




Un hombre que está llorando




con la risa que aprendió.




¿Quién será, quién no será?




—Yo.








CANTOS PARA SOLDADOS Y SONES PARA TURISTAS 1937




No sé por qué piensas tú




No sé por qué piensas tú,




soldado, que te odio yo,




si somos la misma cosa




yo,




tú.Tú eres pobre, lo soy yo;




soy de abajo, lo eres tú;




¿de dónde has sacado tú,




soldado, que te odio yo?




Me duele que a veces tú




te olvides de quién soy yo;




caramba, si yo soy tú,




lo mismo que tú eres yo.




Pero no por eso yo




he de malquererte, tú;




si somos la misma cosa,




yo,




tú,




no sé por qué piensas tú,




soldado, que te odio yo.




Ya nos veremos yo y tú,




juntos en la misma calle,




hombro con hombro, tú y yo,




sin odios ni yo ni tú,




sabiendo tú y yo,




a dónde vamos yo y tú…




¡no sé por qué piensas tú,




soldado, que te odio yo!








TENGO 1964




Tengo




Cuando me veo y toco




yo, Juan sin Nada no más ayer,




y hoy Juan con Todo,




y hoy con todo,




vuelvo los ojos, miro,




me veo y toco




y me pregunto cómo ha podido ser.




Tengo, vamos a ver,




tengo el gusto de andar por mi país,




dueño de cuanto hay en él,




mirando bien de cerca lo que antes




no tuve ni podía tener.




Zafra puedo decir,




monte puedo decir,




ciudad puedo decir,




ejército decir,




ya míos para siempre y tuyos, nuestros,




y un ancho resplandorde rayo, estrella, flor.




Tengo, vamos a ver,




tengo el gusto de ir




yo, campesino, obrero, gente simple,




tengo el gusto de ir(es un ejemplo)




a un banco y hablar con el administrador,




no en inglés,




no en señor,




sino decirle compañero como se dice en español.




Tengo, vamos a ver,




que siendo un negro




nadie me puede




la puerta de un dancing o de un bar.




O bien en la carpeta de un hotel




gritarme que no hay pieza,




una mínima pieza y no una pieza colosal,




una pequeña pieza donde yo pueda descansar.




Tengo, vamos a ver,




que no hay guardia rural




que me agarre y me encierre en un cuartel,




ni me arranque y me arroje de mi tierra




al medio del camino real.




Tengo que como tengo la tierra tengo el mar,




no country,




no jailáif,




no tennis y no yatch,




sino de playa en playa y ola en ola,




gigante azul abierto democrático:




en fin, el mar.




Tengo, vamos a ver,




que ya aprendí a leer,




a contar,




tengo que ya aprendí a escribir




y a pensar




y a reír.Tengo que ya tengo




donde trabajar




y ganar




lo que me tengo que comer.




Tengo, vamos a ver,




tengo lo que tenía que tener.








LA RUEDA DENTADA 1972




Problemas del Subdesarrollo




Monsieur Dupont te llama inculto,




porque ignoras cuál era el nieto




preferido de Victor Hugo.




Herr Müller se ha puesto a gritar,




porque no sabes el día(exacto) en que murió Bismark.




Tu amigo Mr. Smith,




inglés o yanqui, yo no lo sé,




se subleva cuando escribes shell.




(Parece que ahorras una ele,




y que además pronuncias chel.)




¿y qué?Cuando te toque a ti,




mándales decir cacarají




caray que donde está el Aconcagua,




y que quién era Sucre,




y que en qué lugar de este planeta




murió Martí.




Un favor:




que te hablen siempre en español.












LA PALOMA DE VUELO POPULAR 1958
Canción de cuna para despertar a un negrito









Dórmiti, mi nengre,




mi nengre bonito...E. Ballagas
Una paloma




cantando pasa:




—¡Upa, mi negro,




que el sol abrasa!




Ya nadie duerme,




ni está en su casa;




ni el cocodrilo




ni la yaguaza,




ni la culebra,




ni la torcaza...




Coco, cacao,cacho, cachaza,




¡upa, mi negro,




que el sol abrasa!




Negrazo, venga




con su negraza.




¡Aire con aire,que el sol abrasa!




Mire la gente,llamando pasa;




gente en la calle,




gente en la plaza;ya nadie queda




que esté en su casa...




Coco, cacao,cacho, cachaza,




¡upa, mi negroque el sol abrasa!




Negrón, negrito,ciruela y pasa,




salga y despierte,




que el sol abrasa,




diga despierto




lo que le pasa...




¡Que muera el amo,




muera en la brasa!




Ya nadie duerme,




ni está en su casa:




¡coco, cacao,cacho,




cachaza,upa, mi negro,




que el sol abrasa!








BIOGRAFÍA.




Nicolás Cristóbal Guillén Batista nació el 10 de julio de 1902, en Camagüey, capital de la provincia cubana del mismo nombre, hijo del periodista Nicolás Guillén Urra y de su esposa Argelia Batista Arrieta. Su padre murió, a manos de soldados que reprimían una revuelta política, en 1917, y ello significó la ruina económica de la familia.
La madre, una mujer de carácter y valor, se encargó de la formación de sus hijos y de la dirección del hogar. El recuerdo del padre fue conservado siempre por el hijo, quien, muchos años después, en la década del cincuenta, lo evocaría intensamente en su "Elegía camagüeyana". Por lo demás, su familia tenía un determinado nivel cultural y social.En sus Páginas vueltas, de tono autobiográfico, Guillén ha contado: "Si se me preguntara a qué clase social pertenecía mi familia en aquella época, yo diría con toda seguiridad que a la pequeña burguesía negra".
El joven Guillén termina sus estudios de bachillerato alrededor de 1919 y comienza a publicar sus versos en 1920, y colabora con revistas como Camagüey Gráfico, en su ciudad natal, y en Orto, de Manzanillo. En 1922 conforma un volumen de poesía, "Cerebro y corazón", marcado por la estética del modernismo, pero no llega a publicarlo en ese momento, y sólo verá la luz cuando, medio siglo más tarde, aproximadamente, aparezcan sus Obras completas. También en 1922 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de La Habana, cuyas aulas abandonó en breve, desencantado por la situación deprimente de ese centro de estudios, impresión que dejó reflejada en un poema, "Al margen de mis libros de estudio", en el que satiriza la mediocridad de la vida universitaria que conociera (este texto, publicado en el número inaugural de la revista Alma Mater, en cuya directiva figuraba Julio Antonio Mella, tuvo una cierta notoriedad en el momento). De regreso a Camagüey, Guillén organiza y dirige la revista Lys, que tendrá muy poca duración. En Camagüey se desempeña en diversos oficios, entre ellos el de corrector de pruebas en el periódico El Camagüeyano, y luego el de redactor de mesa en ese mismo diario. Allí estuvo a cargo de una sección, "Pisto Manchego", en la que el joven periodista mezclaba, con sumo gracejo, temas de actualidad nacional o mundial con el anuncio de productos comerciales. También fue empleado del Ayuntamiento de Camagüey.
En 1926, regresa a La Habana en busca de un cambio de vida. A través de algunas amistades, obtiene un trabajo en la Secretaría de Gobernación. Decide en esta época instalarse en la capital cubana. Allí se intensificaron sus intereses literarios e intelectuales y conoció a Federico García Lorca (quien había sido invitado por Fernando Ortiz a impartir unas conferencias). En esa época conoce en La Habana al gran poeta negro norteamericano Langston Hughes, cuya amistad e influencia serían sumamente importantes para Guillén. En abril de 1930, escribe sus Motivos de son, que, al publicarse en el Diario de la Marina, lanzan al poeta novel a una especie de celebridad polémica, pero de amplia resonancia popular; la musicalización sucesiva de estos poemas por diferentes compositores, entre ellos Alejandro García Caturla y los Grenet, subrayó más aún la enorme acogida popular de sus textos. En otro sentido, la publicación de Motivos de son anudó su permanente amistad con otro poeta, también camagüeyano, Emilio Ballagas.
En 1931, publica, gracias a haber ganado un premio de lotería, Sóngoro cosongo; poemas mulatos, un libro de mayor estatura artística y de vocación reflexiva sobre la cultura cubana. En 1932, Guillén recibe una carta admirativa de Miguel de Unamuno: es la confirmación de su vocación poética.
Entre 1931 y 1934, Guillén va madurando gradualmente su modo de ver y analizar la realidad cubana e incluso caribeña. En 1934 se produce en Cuba el golpe militar del jefe del ejército, Coronel Fulgencio Batista Zaldívar. La situación política y económica del país es convulsa y está sujeta a la política de intervención de los Estados Unidos. En este año, su nuevo poemario, West Indies, Ltd., da cuenta de su crecimiento intelectual, que lo orienta hacia posiciones cada vez más críticas sobre el desequilibrio social y económico de su país. En 1936 Guillén se incorpora al grupo de redacción de la revista Mediodía, en la cual el poeta llega a tener una influencia marcada, y en la que colaboran intelectuales de la importancia de Carlos Rafael Rodríguez.
Vinculado a otra importante figura cultural y política del momento, Juan Marinello, Guillén viaja a México el 19 de enero de 1937, para participar en el congreso organizado por la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios de México. Su estancia mexicana le produce honda impresión, y le permite vincularse con artistas como Silvestre Revueltas, José Mancisidor, Diego Rivera, Alfaro Siqueiros, y otros. Es en esta época que publica un poemario de fuerte entonación popular, Cantos para soldados y sones para turistas, con prólogo de Juan Marinello. También publica en México su poema "España. Poema en cuatro angustias y una esperanza".
Viaja a España en 1937, para participar en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, en Barcelona, Valencia y Madrid. En ese país, en plena guerra civil antifascista, se vincula con lo más destacado de la intelectualidad española, y allí Manuel Altolaguirre edita su libro, España. Poema en cuatro angustias y una esperanza. Conmovido por cuanto ve y experimenta en la España de la guerra civil, Guillén ingresa al Partido Comunista, en el cual militará hasta su muerte. En España, por lo demás, se relaciona con Antonio Machado, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Ilya Ehrenburg, Rafael Alberti, César Vallejo, León Felipe, Juan Chabás, Octavio Paz, Tristán Tzara, Anna Seghers, y reanudó trato con Ernest Hemingway, a quien conociera en Cuba.
De vuelta a su patria, acompañado por León Felipe, su situación no es fácil, entre otras razones porque "el Partido Comunista se hallaba en plena ilegalidad" y por la inestabilidad económica y política del país. En 1940, Guillén se presenta, sin éxito, como candidato a las elecciones para alcalde de la ciudad de Camagüey, por el Partido Unión Revolucionaria Comunista.
Entre 1939 a 1941 el poeta tuvo que consagrar buena parte de su tiempo a una intensa labor política y cultural, en el equipamiento del periódico Hoy, así como en tareas del Frente Nacional Antifascista, del cual era dirigente.
En 1942, el poeta Jacques Roumain, Director del Instituto de Etnología de Haití, lo invita a ese país, al cual viaja Guillén como enviado cultural del gobierno cubano, como delegado del Frente Nacional Antifascista y como redactor del periódico Hoy. En marzo de 1944, Guillén funda la revista cultural Gaceta del Caribe, con José Antonio Portuondo, Mirta Aguirre, y Ángel Augier, la cual, a pesar de su indudable estatura literaria y cultural, apenas alcanza a sobrevivir hasta los dos últimos meses del año.
El 19 de noviembre de 1945, Guillén inicia una gira por América del Sur, que habrá de ser fundamental en su proyección continental y en el desarrollo posterior de la perspectiva americanista de su obra. Visita Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil. En todos estos países sostiene intercambios con lo más destacado de los artistas e intelectuales, se profundiza su visión de América. En 1947 publica en Buenos Aires El son entero.
En 1951 publica su Elegía a Jesús Menéndez, en homenaje al líder obrero cubano, con quien había mantenido amistad y colaboración. Ese año participa en el Consejo Mundial por la Paz, en Praga y en Viena. Al año siguiente, viaja a la Unión Soviética, a la República Popular China y a Mongolia. Escribe en Cuba sus "Coplas de Juan Descalzo" y publica su Elegía cubana. La situación política cubana, cada vez más difícil después del golpe de estado de Fulgencio Batista, se ha hecho insostenible para él. En 1954 está en Estocolmo, para el Congreso de la Paz, y recibe el Premio Lenin de la Paz. En 1956 viaja a París, Bucarest, Varsovia, Budapest, Praga, Bruselas. La situación política de la Isla lo ha convertido en un exiliado, que en su patria estaría condenado a prisión por la dictadura. En 1958, está en París; en 1959, el triunfo de la Revolución Cubana lo sorprende en Buenos Aires, donde se ha publicado recientemente La paloma de vuelo popular. De inmediato, regresa a Cuba. En el año 1961 se realiza en La Habana el Congreso en el que se funda la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), de la que resulta Guillén electo Presidente, cargo que ocupará hasta su muerte. Asimismo, mantiene su activa militancia en el Partido Comunista de Cuba. Como Presidente de la UNEAC, tiene una participación directa y sistemática en toda la vida artística y cultural de Cuba.
En 1962 publica Prosa de prisa, recopilación de sus textos periodísticos, crónicas, comentarios, etc. En 1967 publica El gran zoo, y en 1969 Cuatro canciones para el Che. En 1972 aparecen La rueda dentada y Diario que a diario. Ese mismo año se le concede en Roma el premio "Viareggio". La muerte, después de larga enfermedad, lo sorprende el 17 de julio de 1989.









Tomado de:Nicolás Guillén, Nueva antología mayor, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1979.Nicolás Guillén, Tengo 2, EGREM, La Habana, S/F.
Patria Grande
Cuba
























jueves, 16 de julio de 2009

Poemas XII, I, II y III de Oliverio Girondo


POEMA XII

Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden, y se entregan.


I

Tendido, entre lo blanco, la vi.

Se aproximaba. Las pupilas baldías,

el cuerpo inhabitado, sin cabellos,

sin labios, inasible, vacía;

junto a mí, a mi lado... !
Toda hecha de nada!
Se sentó. Me esperaba?

La miré. Me miraba.


II

Ya estaba entre sus brazos

de soledad, y frío,

acallada las manos,

las venas detenidas,

sin un pliegue en los párpados,

en la frente, en las sábanas;

más allá de la angustia,

desterrado del aire,

en la soledad callada,

en vocación de polvo,

de humareda, de olvido.


III

Era yo, la voz muerta,

los dientes de ceniza,

sin brazos, bajo tierra,

roído por la calma,

entre turbias corrientes,

de silencio, de barro?
Era yo, por el aire,

ya lejos de mis huesos,

la frente despoblada,

sin memoria, ni perros,

sobre tierras ausentes,

apartado del tiempo,

de la luz, de la sombra;

tranquilo, transparente?


BIOGRAFÍA.


La biografía del poeta argentino Oliverio Girondo se vierte en su poesía con la misma intensidad con que su obra literaria respira las constantes vitales de la época que le ha tocado vivir. Nacido en la Argentina del cambio, en el Buenos Aires fecundo y cosmopolita que Darío proclamara desde los salones del Ateneo, la figura de Oliverio Girondo se alza entre las diferentes generaciones poéticas argentinas con un espíritu renovador que tiene difícil parangón incluso dentro del ámbito literario de América Latina.
Nace Oliverio en Buenos Aires, un 17 de agosto de 1891, en el seno de una familia acomodada de ilustres antepasados: «Desciende por su padre -escribe su amigo Ramón Gómez de la Serna en sus Retratos contemporáneos- de vascos de Mondragón -cuya casa blasonada cayó en los bombardeos de la última guerra civil- y por su madre, apellidada Uriburu y Arenales, de los conocidos próceres también vascos». Su infancia transcurre en la capital argentina, aunque muy temprano la grácil economía familiar encamina los pasos del poeta en ciernes hacia la vieja Europa, que paradójicamente seguía albergando el nacimiento de lo nuevo. Cursa estudios en varios colegios en Europa: en el colegio Epsom de Londres y en la Escuela «Albert le Grand» de Arcueil, cerca de París, de la cual, volviendo
al relato de RAMÓN, es expulsado al arrojar «un tintero a la cabeza del profesor de Geografía porque habló en su lección de los antropófagos que existían en Buenos Aires, capital del Brasil».
Termina sus estudios juveniles de regreso a Buenos Aires y principia su actividad literaria. Comienza la carrera de Derecho y acuerda con sus padres no abandonar la carrera si consienten financiarle visitas periódicas a Europa en período vacacional. De esta manera, se hacen más frecuentes los viajes a Europa y en ellos entabla relaciones literarias y amistosas con poetas y artistas del continente europeo, que le introducen en los diversos círculos de las nuevas corrientes estéticas. En esa época sus lecturas más estimadas son los poetas simbolistas franceses, los ensayos de ideario decadente de Remy de Gourmont, el Darío de Los raros y la filosofía de Nietzsche. Por esos años, Girondo anda colaborando como corresponsal en diversas revistas porteñas como Plus Ultra y la
conocida Caras y caretas. El poeta Jules Supervielle, medio uruguayo-medio francés, le presenta en París a los jóvenes que por esos años ya organizaban las célebres veladas surrealistas
En Madrid, Gómez de la Serna le recibe en la tertulia de Pombo, de donde arranca una espontánea y duradera amistad que fragua años más tarde con la estadía del madrileño en Buenos
Aires. Recorre el Nilo y visita las pirámides de Egipto, y en Italia conoce al pintor argentino Emilio Pettoruti. Fruto directo de este periplo viajero (Madrid, Sevilla, París, Buenos Aires, Río de Janeiro) es su primer libro de poemas Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, publicado en una pequeña población francesa en 1922. A propósito de esta época el propio Oliverio informa:
Entre idas y vueltas de Europa -¡he vivido 567 días en el mar!- fundé con mis amigos de «La Púa» un pasquín inédito que se llamó Comedia. Varios artículos publicados en él y otros en Plus Ultra indican que convalecía «de» Barrés. (¡Qué olor a pomo y a gomina!). En un momento de verdadero extravío mental, arriesgué, con la complicidad de René Zapata Quesada, un intento teatral: La Madrastra, melodrama infecto y maeterlinckiano. Después, para redimirme, rompí papel durante varios años. Rompí papel en Edimburgo y en Sevilla, en Brujas y en Dakar, hasta que en 1922 publiqué algunos de los que se salvaron junto con diez hojas de mi «carnet» de croquis bajo el título de Veinte poemas para ser leídos en el tranvía.
Ese mismo año, junto a la obra de Girondo, se publican también Trilce del peruano César Vallejo, Andamios Interiores del mexicano Manuel Maples Arce y Paulicèia desvairada del brasileño Màrio de Andrade, para confirmar la madurez de la poesía vanguardista en América Latina.
Dedica casi en su totalidad el año 1923 a recorrer España y a gestar el que será su segundo libro de poemas, Calcomanías, publicado precisamente en España en 1925. Viaja por el país (Toledo, Madrid, Sevilla, Granada, Algeciras) en burro y en diligencia, sentado, según cuenta, al costado de una muerta. «También viajó -según cuenta Paco Urondo- en el "tren botijo", especie de tren carreta que [...] para en los lugares que el pasajero quiere. Yendo de Valencia a Sevilla paró en Guadix, Granada, donde los gitanos hacen cuevas en las montañas para vivir; allí encontró un Valdepeñas que lo hizo quedar en la juerga gitana durante tres días. Cuando tomó el tren para seguir viaje, un suicida puso la cabeza y Girondo vio un humo rojizo que salía de las vías: era la sangre del desdichado, evaporada por el frío».
De regreso en Buenos Aires, funda en 1924, junto a Evar Méndez y algunos otros escritores y artistas, el periódico Martín Fierro, con el objeto de formar un ambiente preparatorio para el desarrollo de las nuevas corrientes artísticas en el Río de la Plata. En julio de ese mismo año emprende un largo viaje por América y Europa en «misión intelectual» para promover un «frente único» y un «verdadero intercambio de producciones, revistas y libros; ideas, poesía, arte», en países como Chile, Cuba, México o Perú. Su peregrinaje es saludado por intelectuales de la talla de Guillén, Mariátegui o Villaurrutia.
En 1927, tras la polémica con La Gaceta Literaria sobre el «meridiano intelectual de Hispanoamérica», se disuelve el periódico Martín Fierro (su último número apareció el 15 de noviembre de 1927) ante la decisión de algunos redactores de apoyar desde sus páginas la candidatura a la segunda presidencia de Hipólito Yrigoyen, vulnerando de esta manera la voluntad de prescindencia política que sus directores se habían impuesto desde la fundación del mismo.
Acabada la etapa de Martín Fierro, donde colabora esporádicamente con sus conocidos «Membretes», Girondo mantiene su proyecto poético publicando en Buenos Aires en 1932 su libro Espantapájaros. La presentación del libro tiene lugar en Buenos Aires con las exageraciones propias de las manifestaciones vanguardistas. Oliverio hizo una réplica en papel maché del «espantapájaros-académico» que el pintor Bonomi había diseñado para la tapa del libro, el cual fue colocado, según cuenta Norah Lange, «en una carroza coronaria -de esas que llevan las flores y van detrás del coche fúnebre- tirada por seis caballos, con su auriga y lacallos, vestidos según la moda Directorio, apostados a cada lado». Al mismo tiempo alquiló un local en la calle Florida atendido por hermosas y llamativas muchachas para la venta del libro. La experiencia publicitaria resultó un éxito y el libro se agotó en cosa de un mes. El muñeco que durante años presidió la entrada de su casa de Suipacha al 1444, hoy puede contemplarse en el Museo de la Ciudad de Buenos Aires.
En 1937 aparece su el relato Interlunio con el sello de Editorial Sur. El elemento visual se une de nuevo al verbal a través de las oscuras aguafuertes de Lino Spilimbergo.
En 1942 la editorial Losada publica Persuasión de los días.
En 1943, después de una duradera relación, Oliverio Girondo y Norah Lange deciden contraer matrimonio. Por esas fechas ambos comparten sus días entre la quinta de Gwen y la casa de Suipacha al 1444, en Buenos Aires. Oliverio aparece vinculado con los grupos jóvenes que actúan por esos años, emulando al Macedonio Fernández de los años 20 que se integró como uno más con los miembros de Martín Fierro, veinte años más jóvenes que él. La casa de Suipacha que era como un museo de las culturas más diversas sirve durante muchos años de centro de reunión para estos jóvenes: Edgar Bayley, Carlos Latorre, J. Llinás, Francisco Madariaga, Enrique Molina, Olga Orozco, Aldo Pellegrini, Mario Trejo o Alberto Vanasco.
En 1946 aparece una plaquette con un único y extenso poema: Campo nuestro.
En 1948 realiza un viaje a Europa con su esposa, que se repite en 1965 siendo éste el último.
Aldo Pellegrini presenta en el número 2, noviembre de 1953, de la revista Letra y línea los primeros poemas que en 1956 compondrán la edición definitiva de En la masmédula.
Un accidente sufrido en 1961 le deja disminuido durante los últimos años de su vida. Muere en Buenos Aires el 24 de enero de 1967.




Fuentes: Cuba.Europa.com/Poetas latinoamericanos



Melan

miércoles, 15 de julio de 2009

A UN JOVEN MUERTO, PUES A VIVIR VENIMOS, CULTIVO UNA ROSA BLANCA, LA NIÑA DE GUATEMALA y CANTO DE OTOÑO de José Martí


A UN JOVEN MUERTO


Para no sé qué corona fúnebre .

¡Vedle! En la seca garganta

Apagada está la nota:

El brazo ya no levanta

La copa de oro, que rota

Por la mística muerte,

En la pálida mano mal huida

Sus myosotis y sus violetas vierte

Mustias al pie del luchador sin vida.

Niños, que vais con el arma

Cargada y luciente al hombro,-

Al soldado que desarma

Muerte importuna, al escombro

De un águila aposento

Ayer, y hueco ahora,

Interrogad, y osado

Su misión preguntad y cumplimiento

A su obra rota dad: ¡así se llora!



PUES A VIVIR VENIMOS



Pues a vivir venimos - y es la ofrenda

Esta existencia que los hombres hacen

A su final pureza - aunque el veneno

De un cruel amor la ardiente sangre encienda,

- Aunque a su indómita bestia arnés echemos

De ricas piedras persas recamado,-

- Aunque de daga aguda el pecho sea

Con herida perenne traspasado -

Vengan daga, y corcel, y amor que mate:

- ¡Eso es al fin vivir! - .

El bardo, como un pájaro, recoge

Pajas para su nido - de las voces

Que pueblan el silencio, de la triste

Vida común, en que las almas luchan

Como animadas perlas en los senos

Enclavadas de un monte lucharían. . .



CULTIVO UNA ROSA BLANCA



Cultivo una rosa blanca

En Junio como en Enero,

Para el amigo sincero,

Que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca

El corazón con que vivo,

Cardo ni ortiga cultivo

cultivo una rosa blanca.



LA NIÑA DE GUATEMALA



Quiero, a la sombra de un ala,

Contar este cuento en flor:

La niña de Guatemala,

La que se murió de amor.

Eran de lirios los ramos,

Y las orlas de reseda

Y de jazmín: la enterramos

En una caja de seda.

...Ella dio al desmemoriado

Una almohadilla de olor:

El volvió, volvió casado:

Ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas

Obispos y embajadores:

Detrás iba el pueblo en tandas,

Todo cargado de flores.

...Ella, por volverlo a ver,

Salió a verlo al mirador:

El volvió con su mujer:

Ella se murió de amor.

Como de bronce candente

Al beso de despedida

Era su frente ¡la frente

Que más he amado en mi vida!

...Se entró de tarde en el río,

La sacó muerta el doctor:

Dicen que murió de frío:

Yo sé que murió de amor.

Allí, en la bóveda helada,

La pusieron en dos bancos:

Besé su mano afilada,

Besé sus zapatos blancos.

Callado, al oscurecer,

Me llamó el enterrador:

¡Nunca más he vuelto a ver

A la que murió de amor!



CANTO DE OTOÑO



Bien; ya lo sé!:

-la muerte está sentada

A mis umbrales: cautelosa viene,

Porque sus llantos y su amor no apronten

En mi defensa, cuando lejos vivenPadres e hijo.

-al retornar ceñudo

De mi estéril labor, triste y oscura,

Con que a mi casa del invierno abrigo,

De pie sobre las hojas amarillas,

En la mano fatal la flor del sueño,

La negra toca en alas rematada,

Ávido el rostro, - trémulo la

tarde aguardándome a mi puerta

En mi hijo pienso, y de la dama oscura

Huyo sin fuerzas devorado el

un frenético amor! Mujer más bella

No hay que la muerte!: por un beso suyo

Bosques espesos de laureles varios,

Y las adelfas del amor, y el gozo

De remembrarme mis niñeces diera!...

Pienso en aquél a quien el amor culpable

trajo a vivir, - y, sollozando,

esquivo de mi amada los brazos:

- mas ya gozo

de la aurora perenne el bien seguro.

Oh, vida, adios: - quien va a morir, va muerto.

Oh, duelos con la sombra: oh, pobladores

Ocultos del espacio: oh formidables

Gigantes que a los vivos azorados

Mueren, dirigen, postran, precipitan!

Oh, cónclave de jueces, blandos sólo

A la virtud, que nube tenebrosa,

En grueso manto de oro recogidos,

Y duros como peña, aguardan torvos

A que al volver de la batalla rindan

-como el frutal sus frutos-

de sus obras de paz los hombres cuenta,

de sus divinas alas!... de los nuevos

árboles que sembraron, de las tristes

lágrimas que enjugaron, de las fosas

que a los tigres y vívoras abrieron,

y de las fortalezas eminentes

que al amor de los hombres levantaron!

¡esta es la dama, el Rey, la patria, el premio

apetecido, la arrogante mora

que a su brusco señor cautiva espera

llorando en la desierta espera barbacana!:

este el santo Salem, este el Sepulcro de los hombres modernos:

-no se viertamás sangre que la propia! No se bata

sino al que odia el amor! Únjase presto

soldados del amor los hombres todos!:

la tierra entera marcha a la conquista

De este Rey y señor, que guarda el cielo!...

Viles: el que es traidor a sus deberes.

Muere como traidor, del golpe propio

De su arma ociosa el pecho atravesado!

¡Ved que no acaba el drama de la vida

En esta parte oscura! ¡Ved que luego

Tras la losa de mármol o la blanda

Cortina de humo y césped se reanuda

El drama portentoso! ¡y ved, oh viles,

Que los buenos, los tristes, los burlados,

Serán een la otra parte burladores!

Otros de lirio y sangre se alimenten:

¡Yo no! ¡yo no! Los lóbregos espacios

rasgué desde mi infancia con los tristes

Penetradores ojos: el misterio

En una hora feliz de sueño acaso

De los jueces así, y amé la vida

Porque del doloroso mal me salva

De volverla a vivi. Alegremente

El peso eché del infortunio al hombro:

Porque el que en huelga y regocijo vive

Y huye el dolor, y esquiva las sabrosas

Penas de la virtud, irá confuso

Del frío y torvo juez a la sentencia,

Cual soldado cobarde que en herrumbre

Dejó las nobles armas; ¡y los jueces

No en su dosel lo ampararán, no en brazos

Lo encumbrarán, mas lo echarán altivos

A odiar, a amar y a batallar de

la fogosa y sofocante arena!

¡Oh! ¿qué mortal que se asomó a la vida

vivir de nuevo quiere? ...Puede ansiosa

La Muerte, pues, de pie en las hojas secas,

Esperarme a mi umbral con cada turbia

Tarde de Otoño, y silenciosa puede

Irme tejiendo con helados copos

Mi manto funeral.No di al olvido

Las armas del amor: no de otra púrpura

Vestí que de mi sangre.

Abre los brazos, listo estoy, madre Muerte:

Al juez me lleva!

Hijo!...Qué imagen miro? qué llorosa

Visión rompe la sombra, y blandamente

Como con luz de estrella la ilumina?

Hijo!... qué me demandan tus abiertos

Brazos? A qué descubres tu afligido

Pecho? Por qué me muestran tus desnudos

Pies, aún no heridos, y las blancas manos

Vuelves a mí?

Cesa! calla! reposa! Vive: el padre

No ha de morir hasta que la ardua lucha

Rico de todas armas lance al hijo!-

Ven, oh mi hijuelo, y que tus alas blancas

De los abrazos de la muerte oscura

Y de su manto funeral me libren!


BIOGRAFÍA


José Julián Martí Pérez nació en La Habana, el 28 de enero de 1853, de padres españoles. De niño, estudia en el colegio San Anacleto, donde conoce a Fermín Valdés Domínguez, y en la Escuela Municipal de Varones de La Habana, dirigida por Rafael María Mendive.
Poco después del Grito de Yara, Martí comienza a publicar escritos alusivos a la lucha de los cubanos por su independencia. El 4 de marzo de 1870 es condenado por un Consejo de Guerra a seis años de prisión. Es llevado a realizar trabajos forzados en las canteras de La Habana. Poco después es indultado, por gestión de su padre, y trasladado a Isla de Pinos. Se le conmuta la pena por el destierro. El 15 de enero de 1871 parte con rumbo a Cádiz.
En Madrid publica su denuncia El presidio político en Cuba. Gestiona su matrícula en la Universidad de Madrid. En mayo de 1873 se traslada a la Universidad de Zaragoza y cursa el bachillerato paralelamente con sus estudios universitarios. El 27 de junio de 1874 recibe el título de bachiller.
El 24 de octubre se gradúa de Licenciado en Filosofía y Letras. Sale de España y visita otras ciudades de Europa. Llega a Inglaterra en enero de 1875 y parte con rumbo a México. El 8 de febrero desembarca en Veracruz y continúa su viaje hacia la capital del país. Conoce a Manuel Mercado, amigo de su padre. Publica en la Revista Universal y en El Federalista.
Parte de Veracruz con rumbo a La Habana a donde llega el 6 de enero de 1877. Regresa a México y viaja a Guatemala en marzo. En mayo conoce a María García Granados, "La niña de Guatemala". Es nombrado catedrático de la Escuela Normal Central de Guatemala. Se casa en México el 20 de diciembre con la camagüeyana Carmen Zayas Bazán.
Aprovechando la amnistía otorgada tras el pacto del Zanjón, viaja a La Habana el 27 de julio de 1878. El 22 de noviembre nace su hijo, José Francisco. Escribe a Máximo Gómez solicitándole datos para un libro. Trabaja de abogado y obtiene permiso para impartir clases. Es detenido el 17 de septiembre de 1879 y sale deportado hacia España acusado de conspiración.
El 3 de enero de 1880 llega a Nueva York donde es nombrado vocal del Comité Revolucionario Cubano de esa ciudad que preside Calixto García. Publica en The Hour y The Sun.
Viaja a Venezuela en enero de 1881. Publica en La Opinión Nacional. Edita la Revista Venezolana. Abandona el país el 28 de julio por problemas con el dictador de turno.
Regresa a Nueva York donde publica, a principios de 1882,
Ismaelillo. Colabora con La Nación de Buenos Aires. Intercambia correspondencia con Máximo Gómez y Antonio Maceo. Escribe varios de sus Versos libres, aunque no los publica.
En octubre de 1884 se entrevista con Maceo y Gómez. Poco después, escribe una
carta a Gómez en la que anuncia su separación de los planes insurreccionales por considerarlos parciales y peligrosos para la conducción democrática y eficaz de la revolución.
Continúa publicando en La Nación y en El Partido Liberal de México fundamentalmente. Escribe acerca de los sucesos de mayo en Chicago. El 16 de abril de 1887 es promovido a Cónsul del Uruguay en Nueva York. Recibe la visita de su madre, Leonor Pérez.
De julio a octubre de 1889 edita los cuatro números de
La Edad de Oro, revista mensual dirigida a los niños de América Latina. Al final del año publica una serie de crónicas acerca de la Conferencia Internacional Americana que se celebra en Washington.
El 24 de junio de 1890 es nombrado Cónsul de la Argentina; el 30, cónsul del Paraguay. En diciembre es nombrado presidente de la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York.
El 10 de enero de 1891 aparece en La Revista Ilustrada de Nueva York, su artículo
Nuestra América. En marzo participa en el Congreso Monetario de Washington como representante de Uruguay. En octubre renuncia a todos sus cargos para dedicarse de lleno a la preparación de la guerra necesaria. Ese mismo mes publica sus Versos sencillos en Nueva York.
Durante 1892 prepara los estatutos del Partido Revolucionario Cubano y publica en Patria. Viaja entre Nueva York, Tampa, Cayo Hueso y Filadelfia organizando a los cubanos en el exilio. Viaja a Haití. El 11 de septiembre se entrevista con Máximo Gómez en Montecristi, República Dominicana. Viaja a Jamaica y se visita a Mariana Grajales y María Cabrales. Regresa a Nueva York.
Continúa con sus viajes en los primeros meses de 1893. El 3 de junio se entrevista nuevamente con Gómez, a quien se nombra general en jefe. Viaja a Costa Rica y visita a Antonio Maceo el 30 de junio. Maceo acepta participar en la insurrección. Regresa a Nueva York y continúa los preparativos de la guerra durante el resto de 1893 y todo 1894.
El
29 de enero de 1895 firma, con Enrique Collado y José María Rodríguez, la orden de alzamiento dirigida a Juan Gualberto Gómez. El 7 de febrero llega a Montecristi. El 25 de marzo firma con Gómez el Manifiesto de Montecristi, donde sienta las bases programaticas de la revolución.
El
11 de abril de 1895 desembarca con Máximo Gómez y otros cuatro patriotas en Playitas, provincia de Oriente. El 15 de abril recibe los grados de Mayor general del Ejército Libertador. El 18 de mayo de 1895 escribe a Manuel Mercado una carta que es considerada su testamento político.
Muere en combate en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.




Fuentes: Los poetas.com, poesía latinoamericana



Melan.

martes, 14 de julio de 2009

BESOS e INTERROGACIONES de Gabriela Mistral


Besos

Así de ardiente, así de vehemente,

diamante en su pasión transfigurado.

Amarte a ti, universo deseado.

besos que pronuncian por si solos

la sentencia de amor condenatoria,

hay besos que se dan con la mirada

hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles

hay besos enigmáticos, sinceros

hay besos que se dan solo las almas

hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,

hay besos que arrebatan los sentidos,

hay besos misteriosos que han dejado

mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran

una clave que nadie a descifrado,

hay besos que engendran la tragedia

cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios

que palpitan en íntimos anhelos,

hay besos que en los labios dejan huellas

como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas

por sublimes, ingenuos y por puros,

hay besos traicioneros y cobardes,

hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa

en su rostro de Dios, la felonía,

mientras la Magdalena con sus besos

fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita el amor,

la traición y los dolores,

en las bodas humanas se parecen a la brisa

que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos

de amorosa pasión ardiente y loca,

tú los conoces bien son besos míos

inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso

llevan los surcos de un amor vedado,

besos de tempestad, salvajes besos

que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero... ? indefinible;

cubrió tu faz de cárdenos sonrojos

y en los espasmos de emoción terrible,

llenáronse de lágrimas tus ojos.

Te acuerdas que una tarde en loco exceso

te vi celoso imaginando agravios.

te suspendí en mis brazos... vibró un beso,

y que viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos

son de impasible corazón de roca,

yo te enseñé a besar con besos míos

inventados por mí, para tu boca.




Interrogaciones


Como quedan, Señor, durmiendo los suicidas?

Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,

las lunas de los ojos albas y engrandecidas,

hacia una ancla invisible las manos orientadas?
O, Tu llegas después que los hombres se han ido,

y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,

acomodas las visceras sin dolor y sin ruido

y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?
El rosal que los vivos riegan sobre su huesa,

no le pintan a sus rosas unas formas de heridas?

No tiene acre el olor, siniestra a la belleza

y las frondas menguadas de serpientes tejidas?
Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma,

por la mojada puerta de las largas heridas,

entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma

o se oye un crepitar de alas enloquecidas?
Angosto cerco, lívido se aprieta en torno suyo?

El éter es un campo de monstruos florecido?

En el pavor no aciertan ne con el nombre tuyo?

O lo gritan, y sigue tu corazón dormido?
No hay un rayo de sol que los alcance un día?

No hay aguas que los lave de sus estigmas rojos?

Para ellos solamente queda tu entraña fría,

sordo tu oido fino y apretados tus ojos?
Tal es hombre asegura, por error o malicia;

mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,

mientras los otros siguen llamándote Justicia,

no te llamaré nunca otra cosa que, Amor!
Yo se que como el hombre fue siempre zarpa dura;

la catarata, vértigo, aspereza, la sierra.

Tu eres el vaso donde se esponjan de dulzura

los nectarios de todos los muertos de la tierra!


BIOGRAFÍA:


GABRIELA MISTRAL (Vicuña 1889 - Nueva York 1957)
Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocida mejor como Gabriela Mistral), escritora chilena. Hija de un maestro rural, que abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela, la muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más desolados de Chile. A los 15 años publicó sus primeros versos en la prensa local, y empezó a estudiar para maestra. En 1906 se enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo; de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de Nueva York. En 1925 dejó la enseñanza, y, tras actuar como representante de Chile en el Instituto de cooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul en Nápoles y en Lisboa. Vuelta a su patria colaboró decisivamente en la campaña electoral del Frente popular (1938), que llevó a la presidencia de la república a su amigo de juventud P. Aguirre Cerda. En 1945 recibió el premio Nobel de literatura; viajó por todo el mundo, y en 1951 recogió en su país el premio nacional.
En 1953 se le nombra Cónsul de Chile en Nueva York. Participa en la Asamblea de Las Naciones Unidas representando a Chile. En 1954 viene a Chile y se le tributa un homenaje oficial. Regresa a los Estados Unidos.
El Gobierno de Chile le acuerda en 1956 una pensión especial por la Ley que se promulga en el mes de noviembre.
En1957, después de una larga enfermedad, muere el 10 de enero, en el Hospital General de Hempstead, en Nueva York. Sus restos reciben el homenaje del pueblo chileno, declarándose tres días de duelo oficial. Los funerales constituyen una apoteosis. Se le rinden homenajes en todo el Continente y en la mayoría de los países del mundo.
La obra poética de Gabriela Mistral surge del modernismo, más concretamente de Amado Nervo, aunque también se aprecia la influencia de Frédéric Mistral (de quién tomó el seudónimo) y el recuerdo del estilo de la Biblia. De algunos momentos de Rubén Darío tomó, sin duda, la principal de sus características: la ausencia de retórica y el gusto por el lenguaje coloquial. A pesar de sus imágenes violentas y su gusto por los símbolos, fue, sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesía pura", y, ya en 1945, rechazó un prólogo de P. Valéry a la versión francesa de sus versos. Sus temas predilectos fueron: la maternidad, el amor, la comunión con la naturaleza americana, la muerte como destino, y, por encima de todos, un extraño panteísmo religioso, que, no obstante, persiste en la utilización de las referencias concretas al cristianismo. Al citado Desolación siguieron los libros Lecturas para mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje (1924); Ternura (1924), canciones para niños; Tala (1938); Poemas de las madres (1950), y Lagar (1954). Póstumamente se recogieron su Epistolario (1957) y sus Recados contando a Chile (1957), originales prosas periodísticas, dispersas en publicaciones desde 1925.
(Archivos de la Universidad Jaime I)


Fuentes: Cuba, Europa, Poetas latinoamericanos. Los poetas.com
Melan.